Marzo-Abril 2012 – Guelmin – Sidi Ifni – Aounitet Torkoz – Tan Tan – Akhfennir – Argana

Por Víctor Gabari

Con el fin de recabar nuevos datos sobre distribución de anfibios y reptiles, un año más con la llegada de la primavera Moroccoherps ha organizado nuevas expediciones por diferentes hábitats de la geografía marroquí.

 

Viernes 30 de marzo

Con la ilusión de un nuevo viaje, algunas nubes en el cielo del estrecho de Gibraltar y los lentos trámites aduaneros, iniciamos la expedición en TangerMed, llegando de madrugada a la zona de Argana donde buscamos un buen lugar para acampar.

Autopista hacia Agadir
La nueva autopista hacia Agadir, es una barrea prácticamente infranqueable para la fauna de la zona.
Foto: © Victor Gabari.
Argana
Paisaje típico de Argana. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

Sábado 31 de marzo

A primera hora de la mañana no resistimos la tentación de fotografiar algunos de los habitantes típicos de la zona: Saurodactylus brosseti, Tarentola mauritanica, Agama impalearis y Eumeces algeriensis, tras lo cual conducimos directamente hacia las dehesas de Argania spinosa ubicadas entre Tiznint y Sidi Ifni.

Eumeces algeriensis
Eumeces algeriensis. Foto: © Victor Gabari.
Saurodactylus brosseti
Saurodactylus brosseti. Foto: © Victor Gabari.

Tras una dura jornada disfrutando de los espectaculares paisajes de Arbaa Sahel conseguimos encontrar varios ejemplares de Amietophrynus mauritanicus, Pelophylax saharicus, cuatro adultos de Testudo graeca, un Trogonophis wiegmanni, un par de Natrix maura, Macroprotodon brevis y Hemorrhois hippocrepis. A los que debemos añadir varios ejemplares más de todas las especies encontradas en la zona de Argana.

Testudo graeca
Testudo graeca. Foto: © Jose Antonio Fernández.
Tarentola mauritanica
Tarentola mauritanica hallada en un troco de Argania spinosa. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

Ejemplar adulto de Trogonophis wiegmanni. Tiznit. Vídeo: © Victor Gabari.

Domingo 1 de abril

Despertamos en la ecoregión Macaronesia e iniciamos nuestra jornada con el cielo parcialmente cubierto de nubes y temperaturas relativamente bajas. Durante todo el día nos dedicamos a recorrer pequeñas carreteras por la zona de Moulquens-El Mers donde conseguimos fotografiar: Bufo boulengeri, Amietophrynus mauritanicus, cinco hermosos ejemplares de Hyla meridionalis, diversos especímenes de Pelophylax saharicus, diez Tarentola mauritanica, diversos Saurodactilus brosseti, varios Agama impalearis, juveniles de Eumeces algeriensis, Chalcides polylepis y algunas crías de Hemorrhois hippocrepis.

Bufo boulengeri
Bufo boulengeri. Maulquens. Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.
Pelophylax saharicus
Pelophylax saharicus. Mirleft. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.
Virkon
Es fundamental tomar medidas para evitar la transmisión de enfermedades (especialmente la temida quitridiomicosis) entre poblaciones de anfibios,
por lo que se trata todo el material con Virkon. Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.

Chalcides polylepis. Sidi Ifni. Vídeo: © Victor Gabari.

Con unas condiciones climatológicas algo adversas, decidimos a última hora de la tarde adentrarnos hacia la zona de Fask y Aouinet Torkoz con la esperanza de encontrar un clima más favorable.

Fask
Espectacular atardecer en la zona de Fask. Foto: © Jose Antonio Fernández.

La suerte parece que nos acompaña, y con el sol desapareciendo en el horizonte encontramos un bonito ejemplar de Psammophis schokari y algún otro representante de la herpetofauna marroquí como Tropiocolotes algericus, Trapelus boehmei y una interesante muda en perfecto estado de un juvenil de Cerastes cerastes en las inmediaciones de unas ruinas.

Cerastes cerastes
Muda de Cerastes cerastes. A pocos kilómetros de Targoumaït. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.
Aouinet Torkoz
Paisaje rocoso en los alrededores de Aouinet Torkoz. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

Continuando por pistas poco transitadas, alargamos la jornada hasta bien entrada la noche con la intención de encontrar alguna especie sahélica como Echis leucogaster o sahariana como Telescopus tripolitanus. Llegamos para acampar a los alrededores de Aouinet Torkoz sin encontrar rastro alguno de actividad nocturna de reptiles.

Lunes 2 de abril

Con un cielo cubierto de nubes con algunos claros, iniciamos el día explorando las llanuras pedregosas de la zona, donde con mucha suerte encontramos un Uromastyx nigriventris, Chalcides ocellatus, Psammophis schokari, y dos especies netamente saharianas, Telescopus tripolitanus y Spalerosophis dolichospilus.

Uromastyx nigriventris
Ejemplar algo debilitado de Uromastyx nigriventris. Aouinet Torkoz. Foto: © Jose Antonio Fernández.
Aouinet Torkoz
Alrededores de Aouinet Torkoz. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

Es a medio día, cuando localizamos Tropiocolotes algericus y un precioso ejemplar adulto de Lytorhynchus diadema con el que nos deleitamos observando su escama rostral prominente tan característica en estos ofidios de hábitos excavadores.

Assa
Alrededores de Assa. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.
Lythorynchus diadema
Precioso ejemplar de Lythorynchus diadema. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

Ya en el camino hacia Tan Tan, a pesar de encontrar pocos signos de actividad y con un cielo parcialmente cubierto, conseguimos encontrar dos ejemplares de Spalerosophis dolichospilus, cuatro Hemorrhois hippocrepis incluyendo un juvenil con tonalidades rojizas, varios grupos de Bufo boulengeri, Chalcides ocellatus, algunos Agama impalearis, y Malpolon monspessulanus.

Spalerosophis dolichospilus
Spalerosophis dolichospilus. Tan Tan. Foto: © Jose Antonio Fernández.

Spalerosophis dolichospilus. Tan Tan. Vídeo: © Victor Gabari.
Hemorrhois hippocrepis
Hemorrhois hippocrepis de coloración rojiza. Foto: © Jose Antonio Fernández.

Ya caída la noche, nos adentramos por una pista de arena antes de llegar a Tan Tan, y sin encontrar evidencias de actividad nocturna elegimos lugar para pasar la noche acampados. El peor de nuestros temores se hace realidad de madrugada, cuando una intensa lluvia interrumpe nuestro sueño para obligarnos a recoger y prepararnos para salir hacia un terreno firme donde asegurar el vehículo.

Tan Tan
Al alba despertamos en la inmensidad de los bellos paisajes arenosos cercanos a Tan Tan.
Foto: © Victor Gabari.

Martes 3 de abril

Al alba, con nuevos episodios lluviosos y siendo ya conscientes de habernos adelantado al inicio de la actividad de los herpetos, seguimos nuestra ruta hacia Tan Tan, encontrando Acanthodactylus boskianus, Acanthodactylus busacki, otro representante de la fauna sahariana, Stenodactylus mauritanicus, muchos ejemplares de Bufo boulengeri, Agama impalearis, y un ejemplar de Hemorrhois hippocrepis. Ya antes de entrar en Tan Tan, localizamos un ejemplar de Psammophis schokari.

Stenodactylus mauritanicus
Stenodactylus mauritanicus. Tan Tan. Foto: © Jose Antonio Fernández.
Acanthodactylus busacki
Acanthodactylus busacki. Tan Tan. Foto: © Victor Gabari.

La zona prevista para buscar algunas especies de origen tropical como Naja haje y Bitis arietans ha sido elegida también por el ejército para hacer unas maniobras militares, por lo que decidimos prospectar en zonas cercanas.

Con fuertes rachas de viento y sin haber obtenido los resultados esperados nos dirigimos hacia el sur por la costa, donde volvemos a encontrar Stenodactylus mauritanicus, Bufo boulengeri, un precioso ejemplar de Saurodactylus brosseti, y de forma afortunada un raro ejemplar de Macroprotodon cucullatus textilis perteneciente a la población aislada de Tan Tan Plage.

Saurodactylus brosseti
Saurodactylus brosseti. Tan Tan. Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.

En el Parque Nacional de la Laguna de Khnifiss, donde las rachas de viento continúan. A pesar de la dificultad de las condiciones, tenemos suerte y detectamos la presencia de otro de los representantes de las especies saharianas, Chalcides sphenopsiformis.

Khnifiss
Paisajes dunares en el Parque Nacional de la Laguna de Khnifiss. Foto: © Jose Antonio Fernández.
Chalcides sphenopsiformis
Precioso ejemplar Chalcides sphenopsiformis encontrado en las zona arenosas de la Laguna de Khnifiss.
Foto: © Jose Antonio Fernández.

Tras una larga jornada, nos relajamos en Tan Tan donde tomamos fuerza con una buena cena, descansamos en un hotel y aprovechamos para salvar las fotografías y datos obtenidos hasta el momento. También llega la hora de tomar una merecida ducha.

Miércoles 4 de abril

Iniciamos nuestro retorno hacia Casablanca explorando algunas pistas antes de llegar a Guelmin y la hermosa zona de Asakka pero sin encontrar nuevas especies.


Pistas en la zona entre Tan Tan y Guelmim. Foto: © Jose Antonio Fernández.
Palmerales en Oued Asakka
Tras un día con pocas observaciones, disfrutamos de los Palmerales en Oued Asakka.
Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.

Ya de madrugada y aprovechando una buena noche de luna casi llena, localizamos algunos charcos en el cauce seco de un pequeño arroyo en las inmediaciones de Ameskroud con varios ejemplares de Pelophylax saharicus y Amietophrynus mauritanicus dentro de estos, e incluso descubrimos a un par de ellos escalando literalmente un afloramiento rocoso de unos 4 m de altura.

Oued Asakka
Durante la noche, aprovechamos para observar el comportamiento de Amietophrynus mauritanicus. Ameskroud.
Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.

Jueves 5 de abril

Un nuevo día amanece con cielo azul y la silueta al fondo de las estribaciones occidentales del Alto Atlas, por lo que nos vamos en busca de algún ejemplar de Quedenfeldtia moerens y Daboia mauritanica en una zona que aún no habíamos explorado antes. Una vez más, nos sonríe la suerte con varios ejemplares adultos soleándose del endémico gecko diurno marroquí Quedenfeldtia moerens, acompañados de Agama impalearis y Tarentola mauritanica.

Quedenfeldtia moerens
Tras una intensa búsqueda, encontramos varios ejemplares de Quedenfeldtia moerens. Al sur de Imintanoute.
Foto: © Victor Gabari.

Abandonamos la zona para continuar subiendo hasta Casablanca en busca de Daboia mauritanica, aunque nuevos episodios lluviosos y las bajas temperaturas para reptiles imposibilitan la localización de esta especie, pero si nos brindará una esplendida oportunidad de fotografiar varios ejemplares de Discoglossus scovazzi.

Discoglossus scovazzi
Junto a campos de cultivos encontramos Discoglossus scovazzi. Foto: © Baudilio Rebollo Fernández.

Aprovechando las lluvias, decidimos prospectar algunas charchas conocidas en busca de Pelobates varaldii, pero a nuestra llegada estas se encuentran secas y no encontramos ningún ejemplar. Las nubes se cierran con intervalos lluviosos de gran intensidad sobre el mutilado bosque de Maâmora, lo que obliga a la expedición a buscar refugio en un hotel de Mehdiya-Plage.

Viernes 6 de abril

Con una mañana lluviosa, emprendemos el último tramo de nuestro viaje en tierras alauitas tomando la autopista hacia Tanger Med. Durante los trámites aduaneros y los típicos retrasos del ferry, hacemos recuento de los buenos momentos y hacemos un primer balance de los resultados obtenidos.


Dado que Moroccoherps no cuenta con ningún apoyo económico, la dieta básica consiste en latas, frutos secos y algo de vino.
Foto: © Jose Antonio Fernández.

Considerando que nos hemos adelantado a la entrada de la primavera, y con unas condiciones climatológicas adversas para la herpetofauna, estamos contentos de los buenos resultados por haber alcanzado las 159 observaciones pertenecientes a 31 especies, lo que nos anima a poner nuestros ojos en las próximas expediciones planeadas por Moroccoherps para las siguientes semanas, en las que seguro añadiremos numerosas citas interesantes y espectaculares fotografías que ofrecer a nuestros seguidores.

A última hora de la tarde llegamos a Huelva después de recorrer 4.047 km.