Agosto 2012 – Viaje herpetológico a Marruecos

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A priori el mes de agosto no parece ser uno de los mejores para viajar a zonas con altas temperaturas, no obstante, en estas fechas era cuando Gabri Mtnez y yo podíamos visitar la zona. Así pues, decidimos volver a embarcarnos hacia el Magreb con la esperanza de realizar muchas observaciones y descubrimientos. El calor fue muy intenso y las condiciones duras, aún así con insistencia y suerte logramos ver muchas interesantes especies de reptiles y anfibios. Compartimos con vosotros vivencias e imágenes de bellos y curiosos animales y paisajes. Esperamos que lo disfrutéis.

Clic en los puntos del mapa para mostrar localidad y especies más significativas.

Tras los conocidos trámites para llegar a Marruecos pudimos hacer noche en Kenitra. Desde allí nos dirigimos a la zona de Agadir donde pudimos hacer las primeras observaciones. Vimos algunas culebras de herradura (Hemorrhois hippocrepis).

Agadir
La zona de Agadir. Foto: © Gabri Mtnez.

Llegó pronto una de las observaciones más interesantes e impactantes del viaje cuando al atardecer, mientras hacíamos una búsqueda en una zona rural con plantación de chumberas, nos asomamos a un antiguo y algo derruido pozo que resultó estar seco. En su interior vislumbramos una figura de bastante porte, se trataba de una víbora del Magreb (Daboia mauritanica) adulta de más de 1 metro de longitud que había caído al interior del pozo y no podía salir de este. Impresionante animal que ya habíamos buscado intensamente en otros viajes y cuyo hallazgo nos provocó una mezcla de ilusión y nerviosismo difícil de describir. Ahora teníamos ante nosotros un individuo de gran tamaño. Bajamos al pozo para sacarla de allí y liberarla en el exterior. No se habían acabado las sorpresas, pues en el interior del pozo, al levantar algunas piedras amontonadas, descubrimos con gran asombro la puesta de huevos del animal. Suponemos que esta hembra adulta de Daboia mauritanica llevaba un tiempo atrapada en el pozo y puso los huevos en el mejor lugar que podía. Sacamos también la puesta y la dejamos en un lugar protegido por si los huevos sobrevivían.

Daboia mauritanica
Daboia mauritanica, una de las serpientes más impresionantes del norte de África. Foto: © Raúl León.
Daboia mauritanica
Detalle de la gran víbora del Magreb. Foto: © Gabri Mtnez.
Puesta de Daboia mauritanica
Puesta de huevos de Daboia mauritanica. La mayoría de las víboras no ponen huevos sino que paren a sus crías en una bolsa embrionaria que permanece dentro de su cuerpo hasta que las crías están a punto de eclosionar (especies ovovivíparas), sin embargo unas pocas especies si depositan huevos cuyos embriones se desarrollarán en un tiempo más o menos largo en el exterior del cuerpo de la madre (especies ovíparas), como es este caso. Foto: © Raúl León.

Al día siguiente, todavía con la ilusión bien latente por haber podido observar a esta gran víbora, seguimos avistando culebras de herradura, juveniles y adultos, en la zona de Tiznit.

Hemorrhois hippocrepis
El diseño y coloración de las culebras de herradura (Hemorrhois hippocrepis) es muy variable.
Foto: © Gabri Mtnez.
Hemorrhois hippocrepis
Hemorrhois hippocrepis. Se trata de una de las especies de ofidios más abundantes de esta zona del Magreb.
Foto: © Raúl León.
Hemorrhois hippocrepis
Hemorrhois hippocrepis. Otro individuo, otro diseño. Foto: © Raúl León.

Llegamos a la zona de Sidi Ifni. Allí observamos las siguientes especies:

Sidi Ifni
Las características formaciones vegetales con varias especies de euforbias de la zona de Sidi Ifni.
Foto: © Raúl León.
Hyla meridionalis
Ranita meridional (Hyla meridionalis). Foto: © Gabri Mtnez.
Psammohpis schokari
Psammohpis schokari. Foto: © Gabri Mtnez.
Saurodactulus brosseti
El pequeño y dibujado geco magrebí (Saurodactulus brosseti). Foto: © Gabri Mtnez.
Chalcides polylepis
Eslizón moro (Chalcides polylepis). Foto: © Gabri Mtnez.
Eumeces algeriensis
Un juvenil de Bulán (Eumeces algeriensis). Foto: © Gabri Mtnez.
Malpolon monspessulanus saharatlanticus
Culebra bastarda de la subespecie “saharatlanticus” mostrando el típico diseño contrastado de los individuos juveniles.
Foto: © Raúl León.
Malpolon monspessulanus saharatlanticus
Detalle de Malpolon monspessulanus saharatlanticus. Foto: © Gabri Mtnez.

También se observan Agamas comunes (Agama impalearis).

Al día siguiente nos dirigimos hacía Guelmim donde tenemos otro de los encuentros que más deseábamos. Aparece otra la de las serpientes más impresionantes del Magreb: la cobra norteafricana. Observamos otros reptiles como el robusto eslizón moro.

Guelmim
Hábitat en Guelmim. Foto: © Gabri Mtnez.
Cobra norteafricana (Naja haje)
Ante una posible amenaza, la cobra norteafricana (Naja haje) adopta su conocido actitud intimidatoria
que hacen de ella uno de los ofidios más impactante de la zona. Foto: © Gabri Mtnez.
Cobra norteafricana (Naja haje)
Naja haje. Bonito y contrastado diseño. Foto: © Raúl León.
Chalcides polylepis
El eslizón moro (Chalcides polylepis). Foto: © Raúl León.

Pasamos por la zona de Tan Tan donde nos espera otra interesante observación. La serpiente de las casas africana (Boaedon fuliginosus), uno de los relictos de fauna tropical más remarcable. También encontramos dos especies diferentes de lagartijas del género Acanthodactylus.

Acanthodactylus busacki
Acanthodactylus busacki. Llamativo diseño. Foto: © Gabri Mtnez.
Acanthodactylus boskianus
Acanthodactylus boskianus. Foto: © Gabri Mtnez.
Boaedon fuliginosus
Boaedon fuliginosus. Foto: © Gabri Mtnez.
Boaedon fuliginosus
Se trata de una serpiente con amplia distribución en África tropical. Foto: © Gabri Mtnez.

Con el buen sabor de haber disfrutado con los avistamientos de dos ofidios tan característicos de la zona como la víbora del magreb y la cobra norteafricana, además de una buena cantidad de otros reptiles, nos dirigimos a la zona de Smara y el Aaiún. El calor es muy intenso y esto reduce mucho los periodos de actividad de los animales. Pudimos ver algunas especies típicas de la zona:

Smara
Raúl en el hábitat de la zona de Smara. Foto: © Gabri Mtnez.
Trapelus boehmei
Agama variable (Trapelus boehmei). Este saurio de zonas áridas permanecía activo a 48ºC.
Foto: © Raúl León.
Psammophis schokari
Encontramos una serpiente corredora de arena (Psammophis schokari) con una bella coloración pálida.
Foto: © Raúl León.
Tarentola annularis
La salamanquesa de la cruz (Tarentola annularis) presenta unas distintivas marcas circulares claras detrás de la cabeza.
Foto: © Gabri Mtnez.
Trapelus boehmei
Trapelus boehmei suele confiar en su camuflaje ante la aproximación de una posible amenaza.
Foto: © Gabri Mtnez.
Psammophis schokari
Psammophis schokari de gran tamaño. Otro de los individuos que pudimos observar. Foto: © Gabri Mtnez.

También encontramos muy interesante la avifauna de la zona como los corredores saharianos (Cursorius cursor) y alondras cornudas saharianas (Eremophila bilopha) que vimos.

Pudimos ver una culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus) que se ocultó antes de poder ser fotografiada.

Regresamos desde las zonas más meridionales donde además del calor los fuertes vientos son una constante y llegamos a la zona de Tarfaya en horario nocturno. Allí buscamos intensamente a la víbora de arena (Cerastes vipera) pero no parecía haber actividad esa noche. Pocos artrópodos y algunos jerbos (Gerbillus gerbillus) se encontraban sobre la arena.

Nuestra siguiente parada es en Tan Tan volviendo desde el sur. Por la mañana se hizo patente uno de los problemas de conservación de los anfibios en muchas zonas del mundo. Las albercas que sirven para acumulación de agua los atraen con la promesa del líquido elemento, pero en la mayoría de casos los anfibios pueden entrar en la estructura pero no salir, de esta forma muchos individuos quedan atrapados y tanto con agua como sin ella, las consecuencias son fatales, pues los animales mueren de ahogamiento o inanición. Vimos una alberca de este tipo, sin agua y con muchos anfibios atrapados. Sacamos numerosos sapos de allí y se liberaron en la rambla cercana provista de vegetación, sombra y refugio.


Más de 40 sapos fueron sacados de una alberca sin agua donde estaban atrapados. Nótese el uso de guantes desechables para manipular anfibios y así no extender la enfermedad (quitridiomicosis) que acaba con ellos en todo el globo. Foto: © Gabri Mtnez.

Todo el material que entre en contacto con los anfibios, el agua o el sustrato húmedo, debe ser desinfectado correctamente para evitar la propagación de la enfermedad provocada por el hongo Batrachochytridium dendrobatidis, cuya presencia en Marruecos ya está registrada. Nuestro “kit casero” en este viaje para la desinfección ante el hongo consta de: cantidad suficiente de guantes desechables, botecitos con Virkon en polvo (desinfectante que ha demostrado su efectividad ante el hongo), bote pulverizador para rociar los materiales con la solución de desinfectante y cepillo de dientes para eliminar barro y otros restos orgánicos de las botas y otros materiales. Foto: © Raúl León.

Por la tarde estuvimos en hábitats interesantes y encontramos un camaleón común adulto en una zona poblada únicamente con matorrales de escaso porte y una bella culebra de cogulla.

Macroprotodon cucullatus
Culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus). Foto: © Gabri Mtnez.
Macroprotodon cucullatus
Ofidio especializado en depredar sobre reptiles y de hábitos generalmente crepusculares y nocturnos.
Foto: © Raúl León.
Chamaeleo chamaeleon
Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) sobre matorral de Euphorbia officinarum seco. Foto: © Raúl León.

Pasamos de nuevo por la zona de Guelmim donde nos sumamos a los numerosos observadores que afirman que la serpiente diademada (Spalerosophis dolichospilus) es el ofidio más bello del Magreb, pues encontramos un ejemplar verdaderamente hermoso.

Spalerosophis dolichospilus
Spalerosophis dolichospilus. Bellísimos tonos suaves y diseño. Foto: © Raúl León.
Spalerosophis dolichospilus
Detalle de la serpiente diademada donde apreciamos los dibujos que adornan sus escamas cefálicas.
Foto: © Gabri Mtnez.

Seguimos nuestra andanza por hábitats áridos y encontramos algunos reptiles más.

Stenodactylus mauritanicus
Un geco elegante del norte (Stenodactylus mauritanicus). ¡Sorprendentes ojos!. Foto: © Raúl León.
Eumeces algeriensis
Bulán (Eumeces algeriensis). Foto: © Gabri Mtnez.

Vimos una pareja de alcaravanes (Burhinus oedicnemus).

Continúan pasando los días y la suerte nos vuelve a sonreír cuando encontramos otro de los ofidios que estábamos buscando, la culebra de Moila o falsa cobra (Rhageris moilensis). El hallazgo nos ilusiona y la miramos atentamente para guardar el recuerdo de su imagen en nuestras mentes.

Rhagerhis moilensis
Rhagerhis moilensis se camufla muy bien en el sustrato sobre el que vive. Foto: © Raúl León.
Rhagerhis moilensis
Falsa cobra. Estrategia de actitud intimidatoria ante una amenaza:
estrechamiento dorso-ventral del cuello a modo de cofia imitando el comportamiento de la cobra.
Foto: © Gabri Mtnez.
Rhagerhis moilensis
Aproximación: La intensa mirada de un ofidio de zonas áridas. Foto: © Raúl León.

Algunos reptiles más aparecen:

Chalcides mionecton
Eslizón costero (Chalcides mionecton). Foto: © Gabri Mtnez.
Chalcides mionecton
Salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Foto: © Raúl Leon.

Poco después comienza a nublarse y se siente un calor muy intenso. Eran los preludios de una tormenta que nos sorprende en medio de nuestra búsqueda pero que refresca y alivia a la flora y a nosotros como parte de la fauna del lugar. Es una experiencia bonita sentir la lluvia caer en zonas tan áridas.


Una intensa lluvia nos sorprende en nuestra búsqueda. Agradecemos el frescor del agua.
Foto: © Gabri Mtnez.

Resultados de la lluvia en la zona de Guelmim. Foto: © Gabri Mtnez.

Con la promesa de seguir encontrando fauna interesante abandonamos la zona de Guelmim para ir en dirección a Assa. Vemos alguna culebra de herradura juvenil y en la zona de Assa encontramos con asombro otro individuo de mayor tamaño de falsa cobra. Nos sentimos afortunados por poder observar otro ejemplar de esta especie tan representativa. Localizamos también un eslizón ocelado adulto y algunos lagartos de cola espinosa (Uromastyx nigriventris). Contemplamos con asombro sobre las finas ramas de una pequeña acacia unos cinco individuos de lagarto de cola espinosa que han trepado por esta espinosa planta. Uno de ellos está a una altura de más de 2 metros sobre el suelo.

Rhagerhis moilensis
Falsa cobra (Rhagerhis moilensis) subadulto. Foto: © Gabri Mtnez.
Chalcides ocellatus
Eslizón ocelado (Chalcides ocellatus) de bello diseño. Foto: © Gabri Mtnez.
Uromastyx nigriventris
Lagarto de cola espinosa (Uromastyx nigriventris). Robustos y coloridos. Foto: © Raúl León.

Comprobamos que debido a las altas temperaturas durante gran parte del día la actividad nocturna de muchos animales comienza entre las 00:30 y las 01:00 de la madrugada. La noche da paso a la actividad de otros reptiles. Encontramos una serpiente gato norteafricana la cual consideramos un gran hallazgo, un eslizón de arena de Tafilalet y una víbora cornuda.

Telescopus tripolitanus
Serpiente gato norteafricana (Telescopus tripolitanus). Foto: © Gabri Mtnez.
Telescopus tripolitanus
A veces es confundida con los individuos juveniles de cobra norteafricana debido a la coloración negra de su cabeza y parte del cuello.
Foto: © Raúl León.
Chalcides boulengeri
El eslizón de arena de Tafilalet (Chalcides boulengeri) está especializado en desplazarse bajo la arena.
Foto: © Gabri Mtnez.
Cerastes cerastes
Víbora cornuda (Cerastes cerastes). Foto: © Gabri Mtnez.
Cerastes cerastes
Este adulto se encontró activo pasada la media noche. Foto: © Raúl León.

Pasamos por Tata y en las zonas cercanas al oasis podemos ver culebra viperina (Natrix maura), eslizón ocelado (Chalcides ocellatus), agama común (Agama impalearis), salamanquesa de Draa (Tarentola boehmei), rana verde norteafricana (Pelophylax saharicus) y desgraciadamente una culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) adulta muerta y una gran culebra argelina (Hemorrhois algirus) que había corrido la misma suerte.

Más adelante volvemos a tener la gran suerte de poder disfrutar de la belleza de los ofidios al encontrar un juvenil de serpiente diademada (Spalerosophis dolichospilus).

Oasis de Tata
El Oasis de Tata. Foto: © Gabri Mtnez.
Agama impalearis
Un macho adulto de Agama común (Agama impalearis). Foto: © Gabri Mtnez.
Pelophylax saharicus
Las ranas verdes norteafricanas (Pelophylax saharicus) resisten las horas de calor intenso en el agua.
Foto: © Raúl León.
Spalerosophis dolichospilus
Serpiente diademada (Spalerosophis dolichospilus) juvenil. Foto: © Gabri Mtnez.
Spalerosophis dolichospilus
Obsérvese en las escamas sobre los ojos el dibujo oscuro en forma de “diadema” que le da su nombre común.
Foto: © Raúl León.

Seguimos nuestro recorrido y hacemos alguna parada ocasional en la zona de Taroudant. Cuando parecía ser un día poco fructífero una espectacular escena nos sorprende. Vemos una culebra de herradura de vivos colores depredando una agama común. Ante nuestras miradas el animal se oculta.

Taroudant
El paisaje en Taroudant. Foto: © Gabri Mtnez.
Hemorrhois hippocrepis depredando sobre Agama impalearis
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) depredando sobre agama común (Agama impalearis).
Foto: © Raúl León.

Seguimos recorriendo planicies áridas y montañas y llegamos a la zona de Tazenakht por la noche. Aún hacía calor y tras varias horas de intensa búsqueda recorriendo dunas, ramblas y roquedos pudimos encontrar muchas especies y hacer observaciones de gran interés. Os lo contamos:

En las primeras horas de la noche se observaron varios individuos de agama común refugiados, durmiendo, algunos estaban en grietas y otros en huecos de rocas más o menos resguardados. También vimos a través de una estrecha grieta en un roquedo la cola de un lagarto de cola espinosa que dormitaba. Nos parecieron observaciones interesantes pues más adelante en el viaje pudimos observar una agama común durmiendo pero sobre un matorral que nacía de una pared vertical de roca en Figuid.

Chamaeleo chamaeleon
Un camaleón (Chamaeleo chamaeleon) neonato se prepara para dormir. Foto: © Raúl León.
Psammophis schokari
Dos Psammophis schokari mostraban cierta actividad a primera hora de la noche. Foto: © Raúl León.
Myriopholis algeriensis
Vemos un pequeño y sorprendente animal activo sobre la arena: una serpiente vermiforme (Myriopholis algeriensis). Con su cuerpo extremadamente delgado, largo y su hocico ganchudo, estas serpientes de origen muy antiguo tienen un más que curioso aspecto. Foto: © Raúl León.

De nuevo podemos observar lo que parece un comportamiento interesante y sin estar seguros de los mecanismos que han mediado comenzamos a reírnos a carcajadas sintiéndonos afortunados de presenciar cosas como esta. Os lo explicamos:

Myriopholis algeriensis
De repente, mientras estamos tendidos en el suelo fotografiando la Myriopholis algeriensis, de la nada, aparece una segunda serpiente vermiforme reptando rápidamente hacia la primera. ¿Serán macho y hembra?, ¿el encuentro estuvo mediado por hormonas? o ¿fue fruto de la casualidad?, ¿qué opináis?.
Foto: © Gabri Mtnez.

Como siempre la naturaleza nos sorprende y nos deja con muchas dudas que aumenta nuestra curiosidad.

La búsqueda continua en una noche con ráfagas de viento muy intenso de vez en cuando, lluvia intermitente y ausencia de ambos en otros momentos.

Gerbillus
Un ágil y bonito jerbo (seguramente del género Gerbillus) está activo tras una pequeña llovizna.
Foto: © Raúl León.

La búsqueda se dilata mucho tiempo y se observan algunas hormigas león, viudas negras (Latrodectus sp.) y otros artrópodos. Y de forma increíble, en la madrugada, cuando parecía que ya no había ningún animal activo, aparece uno de nuestros grandes objetivos de la noche:

Cerastes cerastes
Cerastes cerastes morfotipo “mutila” de precioso diseño. Se trata de una víbora cornuda con un morfotipo sin escamas en forma de cuerno.
Foto: © Raúl León.
Cerastes cerastes
Detalle en el que se aprecia perfectamente la ausencia de escamas en forma de cuernos sobre los ojos.
Foto: © Gabri Mtnez.

Con tantas observaciones de criaturas hermosas y excepcionales nos podemos retirar más que satisfechos a la tienda de campaña. El sol nos despierta muy pronto y podemos observar con amplitud el hábitat de estos animales.

Tazenakht
Hábitat en Tazenakht. Foto: © Raúl León.
Acanthodactylus boskianus
Una Acanthodactylus boskianus, in situ, soleándose. Foto: © Raúl León.

Muy contentos salimos de esta zona árida para dirigirnos a un ecosistema muy diferente, una zona de alta montaña que alcanza alturas comprendidas entre los 2000 y 3000 metros sobre el nivel del mar. Se trata de un macizo montañoso aislado en el que las últimas investigaciones han revelado que algunas de las especies que allí habitan son especies nuevas, son genéticamente diferentes a las poblaciones más cercanas. Nos atrae intensamente la idea de poder ver estos animales y sus hábitats y nos encaminamos durante horas por un camino de montaña, si es que puede llamarse así, en el que durante kilómetros grandes rocas se interponen en nuestro camino o más bien en el de nuestro pequeño compañero de 4 ruedas.

Jebel Sirwa
La zona de Jebel Sirwa. Emoción por caminar en estas zonas aisladas. Foto: © Gabri Mtnez.
Jebel Sirwa
Como era de esperar, tras superar incontables obstáculos que parecían imposibles para un turismo,
una rueda pincha y Gabri inicia los preparativos para la reparación. Foto: © Raúl León.

Descubrimos que nuestra rueda de repuesto debe tener alguna fisura y también pierde aire a pesar de llevarla en perfecto estado desde la Península ibérica. Ahora nos encontrábamos tan aislados como la fauna y flora de Sirwa. Tras más de un día y negociaciones con las gentes del pueblo de alta montaña que había algunos kilómetros después, conseguimos un transporte para intentar encontrar otra rueda de repuesto.

Tras el suceso, decidimos no mover el coche más adelante y caminamos bastantes kilómetros recorriendo diferentes escenarios de alta montaña. Estas son las especies que pudimos observar además de un par más que no pudieron fotografiarse como la lagartija Atlantolacerta sp. y la culebra viperina (Natrix maura) que se observó nadando en un río a última hora de la tarde. Además de gran cantidad de cernícalos vulgares (Falco tinnunculus), perdices morunas (Alectoris barbara) y ardillas de tierra (Atlantoxerus getulus) que siempre alegran las caminatas con sus carreras y saltos.

Nombraremos las especies que actualmente se están investigando pero de las cuales se tiene constancia de que se trata de especies nuevas con el género del animal y a continuación la abreviatura (sp.).

Chamaeleo chamaeleon
Un camaleón común neonato a primera hora de la mañana. Foto: © Gabri Mtnez.

Río y laderas de alta montaña donde se encontraron la mayoría de las especies. Foto: © Raúl León.
Acanthodactylus erythrurus belli
Acanthodactylus erythrurus belli, in situ. Foto: © Raúl León.
Pelophylax saharicus
La rana verde norteafricana (Pelophylax saharicus), alcanza gran tamaño en las zonas de montaña.
Foto: © Raúl León.
Podarcis sp.
Las lagartijas Podarcis sp., in situ, se soleaban en los muros. Foto: © Raúl León.
Hyla meridionalis
Ranita meridional (Hyla meridionalis), metamórfico. Foto: © Raúl León.
Hyla meridionalis
Llovía intermitente durante todo el día y hacia el atardecer los sapos morunos (Amietophrynus mauritanicus) salieron de sus refugios.
Foto: © Raúl León.
Bufo bufo
Una gran hembra de sapo común (Bufo bufo) de esta población, ¿será una especie diferente también?. Foto: © Raúl León.
Quedenfeldtia trachyblepharus
Los gecos diurnos Quedenfeldtia trachyblepharus corrían ágilmente por las rocas. Precioso ejemplar.
Foto: © Raúl León.
Quedenfeldtia trachyblepharus
Pudimos constatar que se trataba de la época de eclosiones en esta zona de montaña pues se observaban individuos neonatos de muchas especies
como este Quedenfeldtia trachyblepharus, in situ, de actitud curiosa. Foto: © Raúl León.

Tras horas de conducción cuidadosa y con una rueda de segunda mano conseguimos bajar de esta zona montañosa de Sirwa. Avanzamos bastantes kilómetros hacia la zona de Merzouga y al pasar por Erfoud encontramos una serpiente por desgracia recién atropellada pero con algo de vida aún. Por su diseño y características en número de escamas, concluimos que es la serpiente más rara y una de las más bellas que hemos observado hasta ahora en el Magreb. Sin duda se trata de una culebra del género Hemorrhois. Ya os daremos noticias cuando determinemos correctamente de que se trata pues el género Hemorrhois es muy complejo en estas zonas habiendo hibridaciones, individuos de caracteres intermedios, etc. Una autentica pena no haberla encontrado antes de que la atropellasen.

Hemorrhois sp.
Hábitat donde se encontró esta rara serpiente del género Hemorrhois. Foto: © Gabri Mtnez.
Hemorrhois sp.
De colores y diseño realmente espectaculares. Foto: © Gabri Mtnez.

Llegamos por la noche a Merzouga y no aguantamos las ganas de recorrer las dunas por la noche en busca de reptiles. Parece haber muy poca actividad y se ven pocos rastros de vertebrados en la arena. Alguno de los más destacables son las huellas de un zorro orejudo (Fennecus zerda). Sobre un gran árbol que surge de la arena se encuentran salamanquesas del desierto (Tarentola deserti). Aparece un bellísimo geco de Petrie (Stenodactylus petrii) que alegra la noche. Algunos escorpiones, arañas y jerbos están activos.

Tarentola deserti
Algunas salamanquesas del desierto (Tarentola deserti) estaban activas sobre grandes árboles entre las dunas.
Foto: © Raúl León.
Stenodactylus petrii
Stenodactylus petrii, un bello geco de las dunas. Foto: © Raúl León.
Stenodactylus petrii
Grandes ojos de un habitante nocturno de las arenas. Foto: © Raúl León.

Amanece en Merzouga y podemos observar paisajes y fauna diurna


Acampada al borde las dunas. Foto: © Gabri Mtnez.

El hábitat de la lagartija del género Acanthodactylus. Foto: © Raúl León.
Acanthodactylus longipes o Acanthodactylus dumerili
Lagartija que según expertos, es muy difícil de identificar.
Podría tratarse de Acanthodactylus longipes o Acanthodactylus dumerili, in situ.
Foto: © Raúl León.
Oenanthe leucopyga
Collalba negra de Brehm (Oenanthe leucopyga) en Merzouga. Foto: © Raúl León.

Saliendo de Merzouga vemos una escena bastante espeluznante y así somos conscientes del problema de conservación que podrían tener las poblaciones de zorro del desierto o fénec, pues a lo lejos vemos un chaval que sale al centro de la carretera con algo en las manos y lo eleva. Lo primero que pienso es que se trata de fruta o algo por el estilo para vender, pero descubrimos con estupor que lo que estaba elevando es un fenec. Gabri y yo nos miramos sin dar crédito a lo que habíamos visto. Poco más adelante otros grupos de niños muestran fénec a los coches que circulan. Es una de las consecuencias negativas que se ven en estas zonas con mucha afluencia de turismo. Los niños muestran al adorable animal para ganarse un dinero y si los turistas se paran para hacerse una foto con este, que es la finalidad, el negocio se perpetúa y los fénec siguen siendo extraídos de sus hábitats. Cuidado con este tipo de prácticas, sin duda podemos practicar un turismo sostenible.

Marchamos hacia el este con el objetivo de llegar a la zona de Figuig. La zona nos parece realmente adecuada para poder encontrar allí a la víbora gariba (Echis leucogaster). Si la encontrásemos aquí, la población de Marruecos y la de Argelia pasarían a estar conectadas, por lo tanto sería un interesante hallazgo.

Cerca de Figuig encontramos una serpiente que ha sido matada hace muy poco, seguramente a manos de alguna persona. Es una autentica pena que la serpiente estuviera muerta. Se trata de una víbora del Magreb (Daboia mauritanica) juvenil, realmente preciosa, con diseño pálido y el extremo apical de la cola de color amarillo, el cual utiliza en la estrategia de señuelo caudal para capturar presas. A nivel informativo este encuentro es valioso, pues según podemos saber esta especie de serpiente no se citaba en esta zona desde 1922.


Daboia mauritanica juvenil matada seguramente por alguna persona.
Foto: © Gabri Mtnez.
Pterocles coronatus
Vimos un grupo de gangas coronadas (Pterocles coronatus). Foto: © Gabri Mtnez.
Trapelus boehmei
Encontramos varias agamas variables (Trapelus boehmei) recién nacidas.
Obsérvense las bonitas marcas anaranjadas. Foto: © Gabri Mtnez.

Una vez en Figuig observamos varias especies de reptiles y escuchamos los cantos de las ranas verdes norteafricanas.

Atlantoxerus getulus
Ardilla de tierra (Atlantoxerus getulus). Foto: © Raúl León.
Agama impalearis
Agama común (Agama impalearis) de llamativo colorido, hembra grávida (nótese la forma de los huevos en la zona del vientre).
Foto: © Raúl León.
Pterocles coronatus
Posible hábitat de la víbora gariba (Echis leucogaster) en Figuig.
Foto: © Gabri Mtnez.

Otra observación la constituye una serpiente muerta de la especie Hemorrhois algirus o serpiente argelina.

No parece haber mucha actividad nocturna de animales y no logramos hallar a la víbora gariba pero si dos especies de geco:

Ptyodactylus oudrii
La salamanquesa magrebí (Ptyodactylus oudrii) se mueve ágilmente sobre sustratos verticales de roca.
Asombroso abanico adhesivo en la zona distal de los dedos. Foto: © Raúl León.
Ptyodactylus oudrii
Seguimos encontrando neonatos de muchas de las especies de saurios. Ptyodactylus oudrii recién nacido.
Foto: © Gabri Mtnez.
Tarentola deserti
Otra especie de geco, la salamanquesa del desierto (Tarentola deserti).
Los juveniles muestran un diseño rosáceo y la cola marcadamente anillada de blanco y negro, muy diferente al de los adultos.
Foto: © Raúl León.

Nos marchamos de Figuig, aunque ya regresaremos a buscar la víbora gariba y de camino encontramos algunos saurios como Trapelus boehmei, Uromastyx nigriventris y Tropiocolotes algericus.

Boudenib
Paisaje en Boudenib. Foto: © Raúl León.
Uromastyx nigriventris
Uromastyx nigriventris subadulto con bellos ocelos dorsales. Foto: © Gabri Mtnez.
Tropiocolotes algericus
El pequeño geco Tropiocolotes algericus. Foto: © Gabri Mtnez.

Seguimos nuestro camino y decidimos hacer una búsqueda al atardecer y por la noche en la zona de Bouarfa donde tendremos encuentros muy interesantes:

Bouarfa
Atardecer en Bouarfa. Foto: © Raúl León.
Uromastyx nigriventris
Lagarto de cola espinosa de intenso y llamativo color amarillo. Foto: © Raúl León.
Acanthodactylus maculatus
Detalle de Acanthodactylus maculatus. Foto: © Gabri Mtnez.
Uromastyx nigriventris
Uromastyx nigriventris, neonato. Los lagartos de cola espinosa también están eclosionando en esta época.
Foto: © Raúl León.

Por la noche tendremos la oportunidad de ver otras especies de reptiles:


¡Hora de reptiles!. Foto: © Raúl León.

Víbora cornuda (Cerastes cerastes) de buen tamaño.
Nótese la distensión de la zona media y posterior del cuerpo. Nos planteamos si es posible que la hembra esté grávida albergando así los huevos en su cuerpo, pues se trata de otra víbora ovípara, o por otro lado si ha engullido una presa de gran tamaño. ¿qué pensáis?.
Foto: © Raúl León.

Una preciosa hembra con diseño contrastado. Foto: © Raúl León.
Stenodactylus mauritanicus
Encontramos varios Stenodactylus mauritanicus. Foto: © Gabri Mtnez.

Otro geco elegante del norte. Sus ojos nunca dejan de sorprendernos. Foto: © Raúl León.
Tarentola deserti
Numerosas salamanquesas del desierto (Tarentola deserti) caminaban sobre rocas y arena durante la noche.
En la imagen un individuo, in situ, de gran tamaño. Foto: © Raúl León.

A la mañana siguiente nuestra teoría sobre si la hembra estaba grávida o si había engullido una gran presa parece más confusa aún, pues encontramos un individuo recién nacido de víbora cornuda, lo cual nos indica que las puestas de huevos han sucedido al menos 6 u 8 semanas antes. Por otro lado según la bibliografía, esta especie deposita la puesta en julio y agosto, lo cual apoyaría la teoría de la gravidez de la hembra. Podéis darnos vuestra opinión y podemos sacar alguna conclusión.

El hallazgo de esta pequeña víbora cornuda nos llena de euforia. Queremos dedicar este espacio especial a una de las serpientes más bellas que hemos podido ver debido a su diseño contrastado. Os dejamos con esta preciosidad de víbora cornuda recién nacida.


Cerastes cerastes neonata, espléndido diseño. Foto: © Raúl León.

Aproximación a una bellísima serpiente. Foto: © Raúl León.

Obsérvese en primer plano el extremo distal de la cola de aspecto muy parecido a un gusano que le sirve para la estrategia de señuelo caudal: La serpiente permanecer inmóvil escondida o parcialmente enterrada y mueve la cola como si se tratase de una oruga o gusano ante su presa, lagartijas o gecos generalmente, esto atrae a los saurios con la promesa de una comida fácil y cuando se acercan la serpiente los captura. Foto: © Gabri Mtnez.

Comenzamos a avanzar hacia el norte y tras muchos kilómetros llegamos a la zona de Ain Bni Mathar donde buscamos dos raras especies de lagartija, la lagartija magrebí de ojos de serpiente (Ophisops occidentalis) y la lagartija tunecina (Psammodromus blanci). Aunque de nuestro resumido texto parezca extraerse que todo los días y a todas horas observamos animales esto no es así ni mucho menos. La búsqueda de animales de vidas bastante reservadas en ecosistemas áridos o montañosos requiere mucho tiempo y esfuerzo y la gente que ha ido levantando información sobre estos animales en estas zonas han desarrollado un formidable trabajo que conlleva un gran y constante esfuerzo, por ello desde aquí queremos agradecer todo ese levantamiento de información del que ahora disfrutamos nosotros, a gente como Philippe Geniez por ejemplo.

Al día siguiente tuvimos más suerte y encontramos una espléndida culebra bastarda oriental (Malpolon insignitus) soleándose a primera hora de la mañana. Sentimos gran alegría con este encuentro en un hábitat tan duro.

Ain Bni Mathar
Hábitat de Malpolon insignitus en Ain Bni Mathar. Foto: © Gabri Mtnez.
Malpolon insignitus
Culebra bastarda oriental (Malpolon insignitus), muestra una coloración muy parecida al terreno sobre el que vive para camuflarse. Foto: © Raúl León.
Malpolon insignitus
Detalle de esta serpiente de los altiplanos. Foto: © Gabri Mtnez.

Proseguimos nuestro pasatiempo favorito, buscar reptiles, anfibios y otros asombrosos seres vivos y así localizamos algunos neonatos y adultos de lagartijas de los géneros Acanthodactylus y Mesalina.

Mesalina olivieri
Mesalina olivieri neonata, in situ. Foto: © Raúl León.

Nuestras últimas paradas son en las zonas de Debdou y Guercif donde encontramos los últimos animales de nuestro largo viaje. En altiplanos áridos con parches de ecosistema más parecido a alta montaña algo húmeda encontramos algunas lagartijas Podarcis vaucheri. En zonas más áridas observamos mesalinas, lagartijas Acanthodactylus boskianus y nos vamos satisfechos de poder observar un llamativo lagarto de cola espinosa de esta zona tan norteña.

Podarcis vaucheri
Las Podarcis vaucheri de Debdou. Foto: © Gabri Mtnez.
Guercif
Paisaje en Guercif. Foto: © Raúl León.
Acanthodactylus boskianus
Lagartija rugosa (Acanthodactylus boskianus). Foto: © Gabri Mtnez.

Un lagarto de cola espinosa se refugia en una acacia. Foto: © Raúl León.

Encantados como siempre de poder disfrutar de las maravillas de la naturaleza y hospitalidad de la gente en esta zona del planeta.

Esperamos que os haya gustado. Un saludo a todos.

Agradecimientos: A Philippe Geniez y Pierre-André Crochet por su inestimable ayuda en la identificación de algunas especies de lacértidos. A nuestras familias y gente cercana, como siempre, y al equipo de moroccoherps.com, con los cuales nos brindamos apoyo en cada viaje y esperamos siempre con emoción poder ver las imágenes de los animales encontrados y escuchar las vivencias acontecidas. A muchas de las personas que nos hemos encontrado y que nos han ofrecido de forma desinteresada su simpatía o ayuda.